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Roma, Historia y Cuna del Derecho

jueves, 9 de febrero de 2017

EL LIBRE MERCADO

Si no opino sobre la corrupción se debe principalmente a que esta ha destruido todos los huesos húmeros de la sociedad (recogiendo en mi auxilio el poema “Piedra Negra sobre Piedra Blanca” de César Vallejo) y nos hemos quedado solos hoy jueves como todos los jueves que vendrán.

No puedo imaginar que algún peruano decente crea en la lucha contra la corrupción, todos los días la prensa radial, escrita y televisiva inunda de inmundicia la casa donde habito  y viven mis compatriotas, que lejos estamos de la clase que representa el empresario Franco Giuffra.

¿Habré cedido al poder cuando estoy en la cúspide del umbral de la que espera sin prisa mi llegada?
El poder es efímero, sucumbirá en su  encuentro con la muerte cuya eternidad, para mí,  lleva impreso el nombre de mi querido hijo Harold Mariano, el me guiará por ese ignoto sendero.

Franco Giuffra como toda la gente que piensa como él considera que la maldad es patrimonio de personas aprovechando las actuales circunstancias y esas, en ausencia de otras, son de pensamiento izquierdista.

Santifica el “libre mercado” como la puerta de ingreso  al paraíso, ese que el poder nos viene ofreciendo hace más de quinientos años especialmente por individuos buenos como Giuffra, ese que promueve, aplastando la voz de la familia, la naturalidad de la homosexualidad y la enseñanza en la escuelas de tal conducta. Ese que en pleno siglo XXI está encargado de mantener la desnutrición infantil como si no fuera un crimen de lesa humanidad. Ese que ve fantasmas porque tienen el alma negra y putrefacta.

Es hora de cambiar al Perú y salvo que me equivoque, el señor Marco Arana representa para mí ese cambio.

He aquí la reproducción de tres párrafos del pensamiento Giuffra.

El Comercio 09-02-2017

Franco Giuffra
Empresario

Trascribo tres  párrafos del artículo del columnista

La corrupción no tiene bandera. Pero ciertamente florece allí donde hay malas personas y un sistema carente de las instituciones que son indispensables para una economía libre. Razón por la cual difícilmente el Perú pueda ser considerado liberal.

La idea de que el capitalismo es intrínsecamente perverso es un mito. Sugiero a los voceros del socialismo local revisar el Índice de Libertad Económica de The Heritage Foundation y hacer una correlación con el ránking de percepción de corrupción de Transparencia Internacional.

Les quedará claro que los países que tienen menor percepción de corrupción son precisamente los que gozan de mayor libertad económica y de instituciones de mercado. Exactamente lo contrario de lo que ellos postulan. Pero ya se sabe que las evidencias no son un obstáculo para la prédica izquierdista.

La tarea pendiente para arreglar el Perú es enorme. Pero no pasa por enterrar a la economía de mercado, sino por fortalecerla. Que se busquen otro muerto mejor.

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