Los baños Termales en Roma

Roma, Historia y Cuna del Derecho

viernes, 5 de mayo de 2017

45 años después y el fútbol también

Aproximadamente cuarenticinco años atrás trabajé por espacio de 20 días en la empresa panificadora de un italiano, mis mejores experiencias durante mi vida laboral las tuve con empresarios italianos, pero este sujeto fue una excepción; Nada de lo que van a leer amigos me lo contaron lo viví para mi asombro.

Un buen día de esos veinte antes indicados, este italiano que alguna vez fue candidato a Alcalde de Lima me dijo: “Aquí van a venir a trabajar por un plato de comida” además se ufanaba de sus contactos en el Ministerio de Trabajo lo que le permitió contratar trabajadores en condiciones laborales espantosas.

La panificadora de la cual era propietario le pagaba a sus obreros la mitad del sueldo mínimo vital y siempre con atraso, a cambio les enseñaba la preparación de su productos, panes en sus diversas variedades, kekes, panetones y demás propios de este giro empresarial, también les brindaba alojamiento y comida, aquel era un cuartucho sin luz con catres tipo ejército  y los alimentos no eran recomendables, gozaban de un día de descanso por catorce de trabajo continuo.

Uno de esos días me pidieron que entrevistara a las personas interesadas en el aviso solicitando personal, la mayoría no aceptaba las condiciones pero hubo uno que no obstante mis esfuerzos explicándole las condiciones el tipo contestaba sí a todo, le dije que lo llamaría.

Lo que ignoraba era que la esposa del italiano, una peruana muy hermosa, había estado escuchando la entrevista y cuando el joven se retiraba apareció y dijo “necesitamos jóvenes como éste” y de inmediato lo hizo pasar, fin de mi relato.

Hoy en día cuarenticinco años después esa actitud se repite con los emprendedores que, si por ellos fueran, pedirían que los obreros trabajen gratis y que el Estado les dé de comer.

Muy cerca de esa esclavitud es el pedido que hace El Comercio en su Editorial del día de ayer y que comentara también el mismo día.

Los abusos del poder en algún momento pasan la factura y personas que nada tienen que perder salvo morir en el intento se levantan contra el oprobio. Nada ha cambiado en el Perú, el poder NO aprendió y hoy sino piden matar a los “remanentes” –así lo definen- de los “terroristas” es porque la ley se los impide, gente loca, con un odio visceral a quien amenaza su confort como el esperpento de Lourdes Alcorta a quien no puedo identificar como hombre o mujer, se atreve a insultar y mandar a su casa al Ministro del Interior.

Nuestro Presidente Constitucional está tomando acciones, dudo mucho que éstas para el bien de la Nación puedan reflejarse en la reducción sustancial de la desigualdad, es simplemente un imposible, durante 45 años –por lo menos- no se ha hecho nada para ese  objetivo, por el contrario las diferencias entre ricos y pobres es cada vez mayor y el resurgimiento de acciones reinvindicativas está a la vuelta de la esquina. FIN DE ESTA PARTE.

Hace un par de horas +- escuché a Phillip Butters exaltado e incrédulo comentar las declaraciones del mandamás en el negocio del fútbol y decía “¿Te parece lógico que se contrate a un entrenador para clasificar al Mundial y se sostenga que su permanencia como DT no está condicionada a la clasificación? Agregó otras tonterías que agravan su torpe reflexión, veamos:

En principio me interesa el negocio del  fútbol en la misma medida que a una rata le pueda gustar la electricidad; los invito a pensar en lo dicho por Butters y traslademos su inquietud a las Mype, digamos que una Mype de Gamarra le propone al Gerente General  de la mayor entidad financiera del País que la gestione y dirija y que un plazo de dos años la convierta en una gran empresa, el invitado analizará la oferta tomará contacto con las finanzas y trabajadores de la Mype, la competencia existente en el rubro que se da en el Mercado y las posibilidades de adquirir maquinaria y tecnología de punta, si el resultado de su análisis es absolutamente negativo se lo hará saber al proponente que su aspiración NO pasará ninguna prueba, no tiene suficiente capacidad de crédito, la competencia la destruiría y se perderá  mucho dinero inultamente, puede no obstante aconsejarle tal o cual acción o conjunto de acciones que podrán al cabo de unos diez años crear condiciones para un crecimiento lento pero sostenido. El emprendedor puede contratar al ejecutivo y decirle a sus trabajadores y socios que un par de años la empresa tendrá un desarrollo espectacular que, como es obvio es una mentira  pero quiere darle esperanzas a quienes comparten responsabilidades y al trabajador para que siga recibiendo un sueldo de hambre y trabaje catorce horas diarias catorce días continuos y un día de descanso en ese período.
Bueno pues, la realidad del negocio del fútbol es esa UN NEGOCIO y a pesar que estamos en el nivel “D” en el ámbito Mundial, nos venden el cuento que el Perú está mejor que nunca y sujetos como Butters que ve sólo el NEGOCIO se lo traga y pretende que los aficionados al martirio se lo crean. Jajajajaj!!!, preocupémonos por los pobres, ellos no comen fútbol y desarrollemos el Ajedrez entre otras disciplinas que SIRVEN para la formación y desarrollo de nuestra juventud.


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