Los baños Termales en Roma

Roma, Historia y Cuna del Derecho

jueves, 15 de junio de 2017

Franco Giuffra y "pura vida"

http://elcomercio.pe/opinion/mirada-de-fondo/hipocresia-alimentaria-franco-giuffra-434658

Insisten en defender al grupo "gloria", esta vez Y CON TODA RAZÓN  atacando a los comercializadores de veneno ambulante, pero el asunto  revela además que se acuerdan de los infelices que NO respetan la vida ajena ni la propia, salvo rarísimas excepciones los emolienteros y vendedores de las poquerías citadas por el articulista que he comido en mi vida muchas veces y MUCHAS VECES en este blog los he criticado empezando por su principal "marketero" candidato defenestrado a la Presidencia del País por "solidaridad nacional".incluso por televisión mostrando cuanto gana un emolientero (muchísimo más que un profesional con inversión mínima y apoyado por los Municipios del País) y como éste informal muchísimos otros que Franco Giuffra NO conoce ni por el forro y salvo que me demuestren lo contrario, NO RECUERDO NINGUNA CAMPAÑA contra esos "emprendedores", tampoco he escuchado ninguna crítica contra la absurda producción de Gamarra y contra los vendedores de todo lo que "envasa" o produce, envasa y vende un poderosísimo consorcio empresarial.del país.

Existe una sola y fundamental diferencia  los consumidores de toda esa porquería saben lo que están comiendo aunque los vendedores (más vendedoras) se pongan mandil y gorrito blanco y sus precios varían  según sea el Distrito en el que trabajan, En tal contexto es IMPOSIBLE evitar que la gente se envenene por su propia mano salvo que el señor Franco Giuffra proponga una solución para erradicarlos en todo el País. Comparen a los que venden "yuquitas fritas" en la Av. La Molina con Javier Prado con los que las venden en el Ovalo de Santa Anita para citar un ejemplo, la cuota de veneno es de lejos mayor en Santa Anita pero SON VENENO aunque se ponga muy serio el de La Molina.

Los ricos ven la astilla (en esta ocasión) en el ojo de los informales que en otras áreas son los principales consumidores de los comercializadores de las grandes empresas (no muchas dicho sea de paso) que los colocan para que estos los vendan (a mayor precio que en las tiendas) en puertas de colegios y demás sitios con afluencia de público, pero no ven la inmensa viga que portan a los ricos que defienden.

La diferencia entre los que se envenenan sabiéndolo y los que que piensan que están alimentando a sus hijos con productos de calidad que para ellos son los que reflejan sus etiquetas es la siguiente:   los  que se envenenan por que les da la gana NO tengo ninguna recomendación, para los productos de etiquetas que dicen "excelente nutrición" y nos dan una combinación química cuyos efectos a largo plazo desconocemos,  SOLO SE NECESITA AMOR POR NUESTROS HIJOS Y POR NOSOTROS MISMOS PARA NO COMPRARLOS NUNCA MÁS.

No hay comentarios: