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Roma, Historia y Cuna del Derecho

viernes, 3 de marzo de 2017

LA MARCHA DEL ODIO

http://larepublica.pe/impresa/la-contra/853311-la-marcha-del-odio

Recomiendo leer este artículo y díganme si el supuesto "odio" de la marcha de mañana 04 de marzo de 2017 puede compararse con el vertido por la articulista casi como copiando a la señora Claudia Cisneros en una nota  por ella suscrita: "no te das cuenta cristiano y bla,bla, bla,"

No debe mezclarse a unos cuantos pederastas hdp, sacerdotes o no, con el justificado reclamo de los padres respecto de lo que pretende enseñarse a nuestros hijos desde los seis años de edad dentro de muy pocos días.

Es IMPOSIBLE hablar de lo "dañina que puede ser la homofobia" sin exponer la homosexualidad y la conducta y gustos en el concepto contenidos, naturalmente el lavado de un cerebro se hace a cuenta gotas y sus resultados se verán en no menos de diez años.

No hay peor ciego que el que no quiere ver, ¿por qué se metan con la religión aun cuando sean religiosos en su mayoría los que reclaman?, simple amigos, es la ÚNICA forma que tienen para deslegitimar un reclamo que nace del fondo mismo de la concepción natural, macho y hembra y ello NO cambiará NO por lo menos hasta el momento, el día que la ciencia pueda convertir a un homosexual al sexo con el que se identifica y no tonterías como extirparle el pene a un hombre a crear uno para la mujer sino convertir a un hombre en MUJER con todo lo que ello significa, recién podríamos hablar de "orientación sexual".

Nunca voy a marchas, en toda mi vida habré asistido a dos y la de mañana no será excepción pero quién quiera oír que oiga.

En menos de un mes cumplo 69 años y a pesar de que años atrás he declarado que no temo morir ello no es tan cierto, tengo miedo extremo a morir dando pena, el día que nuestro señor haya elegido para mí,  desearía una muerte muy rápida

No obstante lo anterior NO tengo temor alguno de formar parte de la REVOLUCIÓN que merece el pueblo, no es posible seguir viviendo en este fango y que los mismos desgraciados de siempre y sus ayayeros nos sigan contando cuentos.


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