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Roma, Historia y Cuna del Derecho

viernes, 31 de marzo de 2017

Santiago Roncagliolo y Disneylandia



"La homosexualidad no es un crimen. Es solo una manera de ser. El acoso sexual, el asesinato y la mutilación de cuerpos humanos sí que son actos voluntarios reprobables y bastante repugnantes. Si te escandaliza un baile entre dos hombres pero no centenares de psicópatas, el que tiene una enfermedad moral eres tú".



Santiago Rocagliolo nos ilustra sobre los mensajes que los dibujos animados de Disney trasmiten a los niños, es interesante su punto de vista ahora que es un adulto.

Cuando veía los dibujos animados no recuerdo haber analizado el mensaje, ¡bruja mala! Y sufriente por lo que le pudiera suceder a Blanca Nieves o a La Cenicienta o la avaricia de Rico Mac Pato que no podía entender ni entiendo ahora que soy un viejo, son las conclusiones a las que llegaba, “el bien contra el mal” ¡Qué alegría que ganara el bien!, como se acondicionó mi pensamiento y seguramente el de millones de niños.

El asunto del “bien” y el “mal” se ha replicado hasta nuestros días, hoy, el “bien” combate al “mal” con las mismas artes utilizadas por el mal al punto que ya no se pueden diferenciar.

En la película “Hannibal el origen del mal” alguien puede afirmar quien es peor los que se comieron a la hermanita de Hannibal o este que mata sin piedad a los caníbales luego de muchos años de ocurrida la desgracia. Tal vez alguien me pueda decir quién es peor los nazis o los judíos.

El “bien” y el “mal” que equivocado estaba cuando veía a Tribilín, Pluto, Mickey, al Pao Donald, La Bella Durmiente, Superman, Batman, al pensar –finalmente un niño también piensa y es algo que no se le puede quitar- que el “bien” era la necesidad de todos y no de un grupo que ejerce el “mal”, en fin, la educación que recibí –mucho antes que S. Rocagliolo, no me parametraba y mis profesores (Colegio Estatal GUE Mariano Melgar) y antes en la primaria, los profesores realmente eran profesores y se motivaba al análisis  y crítica del alumno, eran otros tiempos.

S. Rocagliolo en el párrafo trascrito como si sus lectores gozarán de discapacidad mental compara los crímenes del hombre con la conducta y gustos de un homosexual y peor aun, como acaban de leer, si no me escandalizo (disculpen la primera persona) con los crímenes y me espanto porqué dos hombres bailan juntos debo ser un enfermo moral.


Debo decirle a S. Rocagliolo que el que tiene un problema intelectual es él ¿Por qué? Asume un análisis disparatado, no existe relación alguna entre el dolor o la incredulidad que produce un crimen y la homofobia, sólo una persona sin recursos puede plantear semejante disyuntiva, me estremece un crimen desearía que los violadores de niñas o niños fueran fusilados por ejemplo, no me interesa la vida de los homosexuales, en realidad a nadie nos debe importar, PERO ESTOY en contra que una conducta anormal, ahhhh, S. Rocagliolo no la considera anormal, allá el y sus caprichos, se pretenda convertir en legal y el primer paso es adoctrinar a nuestros hijos que la homosexualidad es normal porqué para prohibir la homofobia, es decir la capacidad de pensar y criticar, es indispensable explicar la  homosexualidad y la verdad no existe un camino lógico que amalgame ambas cosas que no sea el DEJAR DE PENSAR. 

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