No te odio
“Esta es, quizás, pienso, la gran
victoria del totalitarismo (de las ideas y del otro): hoy, para una creciente
mayoría de consumidores de información, la objetividad no existe”.
Luís Davelouis
QUE PIENSO
El articulista debería leer a
Leonardo Boff he compartido su artículo en mi blog.
Me tomé la libertad de modificar
el título por el siguiente:
“LA IDEOLOGÌA es una sombra que
persigue la claridad”
El columnista escribe sobre
objetividad, en realidad el “Washington Post” o cualquier otro medio, por
ejemplo “Gramma”, escriben sobre objetividad partiendo de su propia ideología,
más o menos como la cita del fallecido señor Genaro Delgado Parker con la cual
acompaña parte de su artículo el señor Davelouis: “Si la información confirma
mis sesgos, va a misa; si no, la descarto o
asumo a priori que es mentira”.
Comparto lo que el Sacerdote
Leonardo Boff nos dice en sus dos primeros párrafos:
1. Todo el mundo tiene una
determinada ideología. Es decir, cada uno se hace una idea (de ahí ideología)
de la vida y del mundo. Tanto el vendedor de palomitas de maíz de la esquina
como la persona que atiende el teléfono o el profesor universitario. Es
inevitable, porque somos seres pensantes con ideas. Querer una escuela sin
ideología es no entender nada de ideología.
2. Cada grupo social o clase
proyecta una ideología, una visión general de las cosas. La razón es que la
cabeza piensa a partir de donde pisan los pies. Si alguien tiene los pies en la
favela, tiene una cierta idea del mundo y de la sociedad. Si alguien tiene los
pies en un apartamento de lujo junto a la playa, tiene otra idea del mundo y de
la sociedad. Conclusión: no solo el individuo, sino también cada grupo social o
clase, elaboran inevitablemente su visión de la vida y del mundo a partir de su
lugar social.
Lea usted señor Luís Davelouis,
nunca es tarde para aprender se lo dice un hombre de 70 años que habrá de
terminar su vida aprendiendo.