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miércoles, 6 de junio de 2018

¿Eres ateo? ¡REGOCIJATE, estás en la antesala de la FE!

Un buen amigo virtual y más inteligente aun, ha compartido la extensa nota de un materialista confeso y practicante, compartiéndola sin el permiso de mi amigo virtual con todos ustedes amables lectores, naturalmente he opinado sobre las ideas del señor Angosto no sé si a la altura de la circunstancia y la sinuosa complejidad del tema, serán ustedes los que con el cristal luminoso del pensamiento se formarán su propia opinión, cuando no reforzar la que ya tenían.

He aquí el artículo:

Julio Fernando Injoque
2 de junio a las 8:16 ·
Reproduzco esta nota que bajo el título de REBELIÓN, se proclama una posición ATEA, MATERIALISTA Y ANTICLERICAL, que comparto en gran parte y pertenece a Pedro L. Angosto, a propósito de Atahualpa Yupanqui, el cantautor argentino que nos regaló eso de "Preguntitas sobre Dios":

"No tengo empacho alguno en declararme ateo, materialista y anticlerical. Soy ateo no por decepción, sino por convicción. Jamás esperé nada del mito, nunca creí en milagros, ni siquiera en algunos tan festivos y jocosos como ese que dicen obró Jesús de Galilea en una boda convirtiendo el agua en vino para regocijo de todos sin que el Espíritu Santo recibiese el preceptivo aviso: Ojalá él y sus seguidores se hubiesen dedicado exclusivamente a eso, a convertir el agua en vino, las balas en besos, la ambición en solidaridad, al menos en los cuentos, en los propósitos, en sus prédicas. No creo en Dios, ni creo que los hombres necesiten a Dios para nada, salvo los medrosos, los apocados, los que nada esperan de esta vida o los que sufren desgracia tras desgracia y en su desesperación se entregan al cielo con la esperanza del consuelo o de una vida mejor después de la muerte. A estos los respeto, los comprendo y los quiero. Nadie nace ciego por voluntad propia.

Sin embargo, estoy convencido de que Dios y sus amigos si necesitan a los hombres, desde el principio, desde que el Verbo se hizo carne, incluso desde antes, cuando el hombre desnudo veía salir el sol y llegar la noche, cuando contemplaba el furor de las tormentas y los vendavales, el desbordamiento de los ríos, el rugir de los volcanes, los deshielos y las sequías pertinaces, cuando el más fuerte, no el más evolucionado ni el mejor ni el más bueno, cambió el miedo humano a las leyes de la física, por el miedo a las fábulas imponiendo castigos y recompensas a capricho. No, no creo en Dios, me importa un bledo su existencia, inexistencia o evanescencia, su poder omnímodo, su maldad o su bondad, su infierno y su cielo, sus vírgenes y sus santos, sus iglesias, sus predicadores, su forma líquida, etérea, sólida, gaseosa, antropomorfa o mineral, lo que dicen que dijo a Moisés, a Abraham, a Mahoma o a Monseñor Escribá de Balaguer antes de subir a los altares o tener calle en Zaragoza: Si los hombres –unos pocos, quienes lo hicieron del barro- no lo hubiesen querido, Dios no habría nacido, ni las guerras, ni los cruzados, ni los alcabaleros, ni los diezmos, ni las tercias, ni las conquistas, ni los cristianos, ni los católicos, ni los presbiterianos, ni los taoístas, ni los budistas, ni los musulmanes, ni los judíos, ni la inquisición, ni los talibanes, ni la Santa Cruzada española, ni los adoradores del dinero, ni los gudaris sanguinarios, ni los torturadores de toda laya, ni los legionarios de Cristo, ni el Opus Dei, ni la madre que los parió.

Todo es obra del hombre, del hombre perverso, del hombre en estado de corrupción pura, que no es otro que aquel que promueve y otorga carácter inmutable a un sistema que se basa en la explotación del hombre por el hombre, que esparce la muerte por toda la faz del planeta con una sonrisa en los labios, que destruye la naturaleza a sabiendas de que no le pertenece, que inventa espejismos para dormir a los que han sido dormidos con tantos cuentos que ya no tienen resuello ni siquiera para bostezar y encuentran placer y consuelo en el sueño eterno de los espejismos inacabables, inabarcables, inaprensibles.

¿Qué aporta la idea de Dios a los seres vivos, inteligentes o no, racionales o no? ¿Qué les ha aportado además del miedo, de la esclavitud, de la explotación, de la guerra, de la muerte, de la extinción, del odio, de la intransigencia, de la violencia, del fuego, de la mentira esencial, de la castración mental, del arriba y abajo, del capitalismo salvaje y destructor, de la ceguera y la resignación? Nada, absolutamente nada. Cuando el hombre inventó a Dios, no lo hizo pensando en el bien de sus semejantes, sino en dominarlos, en ponerlos a su servicio, en atemorizarlos hasta extremo tal que difícilmente osaran contestar, desobedecer, rebelarse. Los hombres esclavos, los hombres castrados por siglos de terror, cegados por el invento divino y dirigidos por quienes llevaban a Dios en una mano y en otra la espada, construyeron pirámides descomunales en vez de casas decentes; saquearon campos infinitos cultivados por seres resignados para levantar templos inmensos que acrecentaran aún más el miedo a lo sobrenatural, a lo desconocido, a lo incierto; invadieron países, crearon imperios, saquearon suelos y subsuelos, blandieron la espada y la maza, el cañón y el misil, para defender los privilegios de los que eran enterrados bajo los altares; se batieron contra el liberalismo, contra la democracia, contra el socialismo, contra la emancipación del hombre, contra la libertad, contra la justicia, contra la igualdad, contra la fraternidad, contra la Razón.

No, Dios no existe, pero ha sido, es muy rentable para la “buena gente”, para los que no tuvieron ni tienen reparo alguno a la hora de clavar mil puñales en la espalda del prójimo, y del mundo entero, con tal de quedarse con la hacienda, con tal de que los otros aprendan como fueron, son y serán las cosas. Dios no existe, pero de su nombre y en su nombre viven miles de cuervos negros y de todos los colores, cuervos con tirabuzones, cuervos tonsurados, cuervos rapados, cuervos con turbante, elegantes cuervos con traje de Armani, cuervos que disponen la vida y la muerte, que juegan con la enfermedad, que reparten el pastel quedándose con la mayor parte de él. Y por eso, y por otras muchas cosas que contar no quiero, soy materialista, porque creo que ningún hombre debe ser menos que otro, que todo ser humano debe poder satisfacer sus necesidades fuera de la esclavitud, con un trabajo digno, limitado, seguro y adecuado a su personalidad que le permita vivir en libertad, cultivar su sustancia intelectual, sensorial y sentimental, educar a sus hijos en el saber humanista, en la solidaridad, en el amor a la naturaleza, en el desprecio hacia los explotadores, los estraperlistas y los carroñeros; porque creo que la vida no es una carrera de locos que corren hacia ninguna parte, que no estamos aquí para competir unos contra otros, a costa de otros, sino para disfrutar de la belleza y paliar el dolor, propio y ajeno, para mandar al carajo los escritos sagrados y sus amenazas insolentes y despiadadas; porque creo en la justicia terrenal, en una justa y obligada distribución de la riqueza que posibilite a todos, morenos o blancos, negros o amarillos, arios o gitanos, capacitados o discapacitados, tontos o listos, guapos o feos –ningún mérito tiene lo que viene con uno al nacer- ser felices sin aspirar a tener más de lo que la decencia y la buena educación aconsejan; porque pienso que las flores no se cortan, se miran, y si se cortan para hacer un bonito ramo de flores, no se entregan a los muertos, sino a los vivos; no se ofrecen a los santos a cambio de una parcela en la tierra o en el cielo, sino a un amigo o a un desconocido que pasa por nuestro lado. Soy materialista, en fin, porque estoy plenamente convencido, tanto como el más ciego de los creyentes, de que es aquí, debajo del sol, las estrellas y las nubes, junto al mar y las montañas, rodeado de árboles y animales, donde el hombre tiene su casa, su única casa, una casa de la que apenas ha construido los cimientos, una casa que no le pertenece y que ha de cuidar con todo el esmero del mundo para legarla más bella a quienes la habiten después. No hay oraciones que valgan, no sirven los sermones ni las parábolas mansas, la tierra nos llama, nos llaman los hombres que pasan hambre y necesidad, apelan a nuestra conciencia los desheredados, los desplazados, los marginados, los que nunca supieron del esplendor sobre la yerba ni la gloria de las flores. Es aquí, en el solar que piso, que pisamos, donde podemos construir el paraíso, sólo hace falta poner manos a la obra, prescindiendo para siempre del mito, de quienes lo inventaron y sustentan para que todo siga igual, como Dios manda.

Y por eso, y termino pacientes lectores, soy anticlerical, porque como decía el olvidado Atahualpa Yupanqui Dios es un capitalista al que gusta lo fastuoso y comer en la mesa de los ricos, al igual que a sus discípulos, predicadores y seguidores. Porque las iglesias, del tipo que sean, siempre estuvieron con los poderosos, siempre contra la libertad, siempre contra todo signo de progreso, siempre contra la voluntad del pueblo, contra su soberanía, contra su felicidad, amparando a explotadores, genocidas y tiranos; porque el clero dejó para ese Dios que inventó lo del más allá y decidió, sin ninguna duda, que su reino si era de este mundo, únicamente de este mundo y que este mundo era de su exclusiva competencia.

Cada vez que oigo a un cura inmiscuirse en las cosas que incumben a las personas normales, meter su hocico en lo temporal, intentar obstruir las leyes que el pueblo se quiere dar para mejorar su existencia o ponerle un final digno, pienso que no estamos tan lejos del hombre de Atapuerca, que hemos evolucionado poco, muy poco. Si fuese de otro modo, hace ya tiempo que la casta clerical habría desaparecido por su propio peso, por el peso de su patética y cruel historia.


MI OPINIÓN

José Guillermo Anderson Muchísimo de lo leído lo comparto, pero creo en Dios, no obstante la compasiva visión que de los creyentes en un ser supremo tiene el señor Angosto, que curioso apellido para un humano que analiza al hombre y el "invento" de Dios.

¿La evolución de la especie humana es sólo producto de la naturaleza?, existen tantas maravillas en nuestro planeta que no tienen explicación concreta comenzando por nuestro cerebro.

Situémonos sólo en nuestra realidad, la del Perú. Ayer un alemán, Director de la ONG "Mundo azul" fue entrevistado en RPP con ocasión del "Día del Ambiente" y puso los puntos sobre las ies en cuanto a nuestro comportamiento y haciendo suyas las expresiones de los turistas con los que ha conversado resumió lo que es el Perú, un bello País lleno de basura por todos lados.

¿Acaso no es cierto? ¿Quién ocasiona que los canales de regadío se colmaten?, ¿Quién es responsable de la suciedad en lo ríos más allá de la sedimentación natural?, ¿Dios?, La vida es un milagro la muerte un misterio que comprende la vida, ¿Cuan responsable es Dios de estos dos acontecimientos?, ¿Una nueva vida como decisión de la pareja es responsabilidad de Dios?, ¿Si muere un bebé o un humano de 100 años es responsable Dios o es consecuencia de la vida?.

Dios es misterio un resultado sostenido por la fe, NO existe la verdad como la entiende un materialista como el señor Angosto, estoy de acuerdo con él y sus referencias a los cuervos, pero Dios es FE y las sombras NO lo representan, NADIE lo representa ÉSTA es CREACIÓN del hombre que, no obstante los miles de años transcurridos el humano no puede separar los cuervos de la FE, y ello mi estimado amigo Injoque es producto humano y no de cualquier humano, sino del rico y poderoso avasallando y manipulando la mente de sus esclavos con una educación justo a su medida, aquella que NO permite pensar sino seguir, ejemplo, El CADE UNIVERSITARIO y la Universidad ISIL y seguramente alguna otro por ahí NO SON PROFESIONALES NI EDUCAN PROFESIONALES respectivamente, FORMAN SEGUIDORES DE UNA CORRIENTE DE PENSAMIENTO y la expresión de esa formación.

DIOS ES FE, no necesito miradas compasivas por aceptar la existencia de un supremo ser que nunca he visto pero que la maravillosa naturaleza me permite PENSAR que así es.


Finalmente amigo, en conversación anterior usted trajo a colación una parte de este importante pensamiento pero citando otro nombre como autor ¿O me equivoco?.

viernes, 17 de marzo de 2017

Ignazio de Ferrari y la cojudez de ser hombre o mujer


“Sin embargo, no todo está perdido. Una de las principales conclusiones de la mayoría de encuestas es que son los más jóvenes y quienes tienen mayor nivel educativo los que más aceptan a las parejas del mismo sexo, ya sea si se les pregunta por la unión civil o por la disposición a tener un vecino gay. De modo que el Ministerio de Educación debe seguir adelante. La igualdad de todos ante la ley es un elemento central de una sociedad y cultura democráticas. Si en el mediano y largo plazo queremos hacer avances más concretos en materia de equidad de género, es necesario llegar a un número mayor de jóvenes. La educación es el instrumento fundamental.”

Si pues, los jóvenes “tiene mayor nivel educativo” en una sociedad que aprueba matar y proyecta su conducta a cambios sustanciales donde hablar de “mujer u hombre y todas sus variantes” son una verdadera cojudez, lo afirma un joven Y SEGURAMENTE ASÍ SERÁ si la generación de viejos retrógrados, anclados en su pasado, ese de las buenas maneras, del carnaval con pica pica, serpentina de Pierrot y Colombina, ese pasado donde enamorar era arte al galantear y el corazón a un tris de explotar, ese donde la honestidad era más poderosa que el engaño y la mentira, ese pasado que me tocó vivir y del cual me siento orgulloso  LO PERMITEN.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Martín Santivañez y Alfonso Baella en Redes y Poder, "dialogo nacional"

Señor Presidente Constitucional de la República, son las 08 horas de la noche con treintiun minutos del 16 de diciembre de 2016,en el programa "Redes y poder" del que es responsable Alfonso Baella, se acaba de entrevistar al señor Martín Santivañez ambas personas respiran, viven y comen en japonés, discúlpeme si no guardo ciertas formas democráticas, soy viejo como usted aunque su menor por diez años y no me ando por las ramas.

Naturalmente soy consciente que usted no leerá  este artículo y si lo leyera no lo tomará en cuenta, me tiene sin cuidado el resultado de ambas, pues a través suyo dejo sentada mi protesta, asombro, desconcierto y la impotencia de no poder hacer nada salvo escribir.

Martín Santivañez ha declarado que usted no es Presidente de los caviares ni de los blogueros es Presidente de la "mayoría de peruanos",

También ha sostenido que este diálogo ha de servir para nombrar personas en las instituciones y ministerios de consenso, es evidente que de pasadita  mencionó el acuerdo por el desarrollo del Perú pero insistió en el cambio de personas, a la japonesa no le gustan sus colaboradores ó a través de Santivañez está tanteando el terreno.-

Hizo usted muy mal en aceptar el diálogo "nacional" dejando en el banquillo a otras fuerzas políticas (no incluyo al aprismo) tengo la peor impresión de la señora Verónika Mendoza desde que leí en su programa que pretende convertir al Perú en un burdel de degenerados, esta persona (señora Mendoza)  no muestra ninguna preocupación por los sistemas pensionarios ni por la ridícula pensión que perciben los de la Ley 19990, olvido que usted también  manifiesta con su silencio, mientras que las AFP están informando que se ha modificado el Sistema Privado de Pensiones (lea La República del día de ayer 15-12-2016), tampoco consideró al señor Marco Arana, quizás el único personaje que mantiene una lucha reinvindicadora, la señora Mendoza y su séquito utilizan el hambre del pueblo para pretender llegar al poder y lo hacen selectivamente como debe haber colegido.

No debió aceptar porqué con su actitud ha envalentonado aun más a la japonesa a la que le importa el Perú tanto como a usted le interesa la República Bolivariana de Venezuela.

Si va al "diálogo nacional" (jejeje) debe ir con los pantalones bien puestos y asumir la representacioón del pueblo que le otorgó su voto para que no ganara el engendro con el que eventualmente conversará, tampoco debe olvidar el corazón naranja del Cardenal, es usted viejo señor Presidente, pero por muy viejo que sea, PRIMERO ES UN HOMBRE compórtese como tal y haga honor a la distinción que porta sobre su pecho.




EXISTEN CUERVOS QUE NO SON MENSAJEROS DEL MAL, SON EL MAL MISMO

Mi esposa continúa AGRAVANDOSE, NO DUERME, solo dormita por escasos minutos sentada en una silla y a punto de caerse por su joroba, pues aho...