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domingo, 23 de diciembre de 2018

Richard Web y el proyecto nación





La última columna que nos dejó Enrique Bernales, “El Estado que no somos”, lamentó la falta de autoridad en el Perú, de “la autoridad que administra el orden, la seguridad, la paz y los servicios necesarios para una coexistencia pacífica”. Si bien Bernales acepta que todo Estado se construye en el tiempo, considera que para esa tarea “nos ha faltado continuidad, perseverancia y estabilidad”. La explicación, entonces, se encontraría en el pasado. Pensando en esa deficiencia evolutiva, me puse a hacer una breve recapitulación de nuestra historia, de los casi 500 años desde la Conquista.


Lo más saltante de esa reflexión fue comprender la mocedad de la nación peruana, conclusión que sorprende porque nos hemos creído nuestra propia propaganda, esa de “Perú, país milenario”. ¿Acaso no es difícil caminar por cualquier rincón del país sin tropezarse con una huaca o un huaco? Pero, buscando una explicación de las deficiencias que reclamaba Bernales, lo que interesa no es la edad de los restos arqueológicos sino el tiempo que ha existido para el siempre gradual proceso de formación cultural y nacional.

Para empezar, los casi 300 años de la Colonia fueron un período de mínima posibilidad de desarrollo político nacional, mucho menos dentro de un esquema de democracia y derechos humanos. En ese lapso, el Perú era un simple territorio, propiedad personal del monarca español, que desde España tomaba las decisiones y daba las órdenes que dirigían la vida de la Colonia. La mayor parte de esas instrucciones se dirigían al objetivo central de la propiedad colonial, la extracción de rentas en la forma de oro y plata, y del monopolio comercial. 

COMENTARIO
El señor Web en el párrafo posterior al siguiente sostiene que el concepto "nación" se inicia con la Independencia y su construcción se refuerza, último párrafo, con la aparición de la tecnología que, contribuye sustancialmente  al acortamiento de distancias  y con ella la integración de nuestras diferentes culturas en ese afán integrador nacional y que como tal está en progreso pues no existía  al inicio de la República.

Pienso que la aspiración expuesta por el columnista es un deseo que debiéramos compartir, mas la realidad nos enseña que esa (aspiración) no se alcanzará mientras seamos una sociedad individualista y archiconsumista. En mi opinión,  tampoco  hemos superado, la dependencia del poder extranjero que  los modernos "curacas" se empeñan en obedecer e imponer las  ideas que los mantienen en el pequeño sitial del que disfrutan hace casi 500 años.

No existe en el pueblo capacidad para solidarizarse salvo el que corresponde a las carencias que afecta un sector determinado que nadie asume como propio, obviamente me refiero al resto de sectores o poblaciones que NO son golpeados directamente por la crisis contra la cual se alzan, pero lo serán indirectamente consecuencia que no visualizan porqué sólo se miran el ombligo.

Hace mucho que dejamos de sentir el País aun en construcción, que ha desaparecido para dar pase a los adulones, mermeleros, al poder mediático  alimentados como vampiros por nuestra voracidad material.
Una consecuencia de ese gobierno a distancia, severamente limitada por las demoras en la comunicación y dificultades para la fiscalización, fue la instalación del famoso “se acata pero no se cumple”, concepto hoy convertido en la informalidad que debilita y relativiza la aplicación estricta de las normas. Si bien en la Colonia se presentaban retos que podríamos considerar de carácter nacional, como el trato a la población indígena, la nación peruana y su Estado correspondiente, existían solo en forma potencial, como semillas de algarrobo que han caído en la arena y deben esperar décadas y hasta centurias hasta que una poderosa lluvia las active.


Esa activación se dio finalmente con la independencia, cuando recién puede iniciarse un proceso de desarrollo nacional en el molde de una república democrática. Pero el contexto para la nueva nación no incluía la previa existencia de un Estado nacional, mientras que, de otro lado, debía enfrentar enormes brechas regionales, raciales y económicas que debilitaban, hasta casi ridiculizar, las pretensiones del proyecto republicano. De hecho, la mayor parte del siglo fue consumido por conflictos armados y caos estatal. El intento de Manuel Pardo de forjar una nación en el molde del proyecto republicano terminó en su asesinato.

Solo en los últimos años del siglo XIX e inicios del XX se inicia un verdadero despegue que combina un crecimiento económico más diversificado con acercamientos políticos que incluyen el acceso al sufragio, la tolerancia de movimientos obreros, y una burocracia más ordenada y solidaria. El marco que hizo posible esos avances fue un salto, casi revolución, del transporte y de la comunicación. Sin embargo, pasaría gran parte del siglo XX antes de que esa nueva conexión llegara a los pequeños pueblos-claustros de Uriel García.


El avance hacia un Estado funcional está condicionado al desarrollo de camiseta, los sentimientos de solidaridad y de pertenencia que, a su vez, se refuerzan cuando se percibe un Estado que realmente representa a todos. El salto tecnológico en la conectividad producido por los caminos, el celular y el Internet están contribuyendo a crear nación, lo que a su vez facilita y apoya al Estado. Contribuye también el desarrollo del mercado, donde el éxito depende de la cooperación, de la confianza, del conocimiento del otro y del buen trato. Estamos avanzando hacia el objetivo que todos compartimos con Bernales.


lunes, 15 de enero de 2018

RICHARD WEBB, AL PIE DEL VOLCÁN



Richard Webb
14.01.2018 / 05:30 am
“Llevo algo más de medio siglo trabajando como economista y no recuerdo un año en que no haya sonado la alarmada advertencia de que vivir con extrema desigualdad económica equivalía a vivir al pie del volcán.”

Con esta sentencia comienza el señor Webb su ilustrado parecer y lo concluye de la siguiente manera:
“Esa realidad psicológica (vivir al pie del volcán recuerdo) se hizo evidente con el trato diferenciado que tuvieron las medidas redistributivas del gobierno de Velasco. Recibir rentas de propiedades agrícolas era particularmente pecaminoso. Recibir utilidades de una fábrica merecía menos castigo. El comunero con diez hectáreas, que se niega a compartir con su vecino que tiene solo una hectárea, lo hace diciendo que el vecino es un flojo y un borracho y que no merece ayuda. La lucha entre el mérito y la necesidad empieza en el peldaño más bajo de la escalera distributiva.”

QUE PIENSO

Este último párrafo  alude a la UNIÍON replicando lo que sostuviera el ex – Ministro de Agricultura, señor Hernández en reciente entrevista propalada por ATV+  (que no por ser cierto en su conclusión) deviene en irrealizable en la práctica, pues es la propia pobreza y el individualismo de centurias que ha nutrido nuestra sociedad lo que determina, en mi concepto, epítetos como “borracho”, “haragán” y demás señalamientos que son “moneda corriente” en las redes sociales, así por ejemplo, aquellos que gozan de un nivel de vida apropiado y se cuestiona el sistema, responden con la misma “muletilla”.
Cierto es y el PODER se encarga de relievar éxitos de los que “empezaron sin nada” y  hoy amasan una fortuna, mas esta es una verdad a medias que esconde brutal mentira, pongamos como ejemplo a la persona recientemente capturada “asesor del MTC” en la gestión  del Ministro, Paredes me parece  es su apellido y permaneció en el cargo de “asesor” durante la gestión del mencionado Ministro; en la administración de la pareja Heredia/Humala, lo curioso de este hecho es que el sujeto apellidado García creo, la memoria reciente no funciona muy bien, ES BACHILLER en algo, pero gozaba de la confianza del Ministro, sino se hubiera descubierto la felonía de García y DEBEN EXISTIR MUCHOS que se han hecho millonarios violando la ley, García se incorporaría al selecto grupo de acomodados que exigen “trabaja como yo y no andes envidiando lo que tiene otro”.
“Vivir al pie del volcán” ha determinado en la Historia de la humanidad todas las revoluciones populares y no son los ricos los que se defienden, mandan a sus esbirros para enfrentar las justas protestas contra  el sistema y como estos sin sus mentores formarían parte de la masa pobre cumple cabalmente su trabajo.
Hace algunos meses leí un chiste que tiene relación con lo anterior:
El hijo de un potentado ha terminado sus estudios secundarios pero es, para decirlo piadosamente, un poco flojo y no le daba la gana de seguir para adelante, el poderoso padre acude a un amigo y le pide le consiga trabajo, a los pocos días el amigo dice: “ya está le he conseguido trabajo de “asesor” en la institución tal con un sueldo de veinte mil soles, NOOO, responde el padre, algo menos, nuevamente a los pocos días el amigo le dice yaaa, entrará a trabajar como Jefe del departamento de Compras de la empresa “xyz” y su sueldo será de Diez mil soles,  NOOOO, replica el padre encolerizado, ¡¡quiero que empiece desde abajo!!, ¡como auxiliar! Con la remuneración mínima, ¡Caray hermano! Me pides algo muy difícil, para esos puestos se exige curriculum vitae, experiencia, excelentes calificaciones, lo siento muchísimo pero no te puedo ayudar.
Finalmente estimados amigos NADIE labra su fortuna sin ayuda, n mi caso, mi padre era muy pobre, vivíamos en un cuartito conjuntamente con mi hermano,  mi viejo era cerrajero y contestatario, tuvo muchísimos trabajos porque mandaba –ya saben dónde, a sus empleadores- cuando le tocó trabajar en el Callao nos daba para el pasaje de ida y poder almorzar en la pensión de la señora “q” que revolvía los tallarines con sus dedos (me negaba a comer esos tallarines) y regresábamos a pie hasta Breña con mi querido viejo contándonos cuentos de fantasmas y otros. Una vez no tenía dinero y lo acompañamos a visitar a su hermano Pablo y a su hermana Eloísa para que le prestaran dinero y poder ir a un hotel, ninguno lo ayudo, el marido de mi tía le dio veinte soles y con ese dinero nos paseó en el Tranvía Lima – Chorrillos hasta las tres de la mañana y luego nos echamos en el pasto en lo que es hoy el Paseo de los Héroes frente a la Penitenciaría (hoy el Hotel Sheraton) dos días pasamos la noche de esa manera y bueno la pobreza nos hace fuertes, ¿Cómo llegué a ser Abogado? Aunque NO lo crean porqué aprendí a jugar Ajedrez  el que iba a ser mi suegro a quien ayudaba a descuartizar las reses, un día me dijo “Guillermo recorta estas figuritas, pégalas sobre un cartón, lo mismo hace con este cuadro (el tablero), en los momentos de descanso nos poníamos a jugar y me masacraba una y otra vez. De pronto un día, en el que íbamos a tomar café con mi padre y hermano al cefetín de “Los valientes” propiedad de un gran amigo nisei Juan Tamashiro (está en la tierra de sus ancestros y vivo, espero) Juan estaba jugando Ajedrez, me puse a observar casi todos los días, hasta que un día me invito a jugar (era un pequeño grupo de amigos amantes del juego ciencia) y como era tan malo (tenía 16 años) me daba consejos, poco a poco fui aprendiendo y un buen día volví a jugar con el ya casi suegro, le ¡gané! Nunca más me volvió a ganar hasta que ya no quiso jugar. Por aquellos años además del centenario Club de Ajedrez de Lima, existía el Club de Ajedrez El  Peruano, dirigido por el cinco veces campeón nacional arequipeño él; El inolvidable Maestro José Andrés Pérez Alcocer, por entonces el juego ciencia era practicado mayormente por gente de clase media y pude relacionarme poco a poco y sobre todo aprendiendo no sólo Ajedrez como es obvio.
Me casé a los 23 años y sólo era un oficinista pero no dejaba el Ajedrez, cuando cumplí 35 años me di cuenta que si seguía como hasta entonces el futuro de mi familia lo veía muy negro, decidí presentarme a San Marcos sin preparación alguna, perdí el ingreso por 1.60 puntos, obtuve 10 y el último en ingresar alcanzo 11.60.

Al año siguiente, después de seis meses depresivos me presenté a la San Martín de Porres, NO  lo hubiera podido haber hecho sin el apoyo de Don Adalberto Bedon Calda Gerente General de la empresa donde trabajaba (que en paz descanse) NO ME REGALÓ  NADA le devolví hasta el último sol que la empresa por su orden me prestó. El resto corrió por mi cuenta naturalmente, ¿Por qué no tengo plata? Pues porqué nunca he aprendido a cobrar y algunos avatares familiares que no vale la pena mencionar.

Sin el apoyo decidido del Gerente de la empresa donde laboraba NUNCA me hubiera graduado de Abogado ni siquiera hubiera podido postular.

NO ES PUES TAN CIERTO lo que sostiene el señor Webb, la indiferencia al dolor y necesidades ajenas se nutren de la misma pobreza alimentada desde lejos por el individualismo que promueve, desde siempre el poder.



EXISTEN CUERVOS QUE NO SON MENSAJEROS DEL MAL, SON EL MAL MISMO

Mi esposa continúa AGRAVANDOSE, NO DUERME, solo dormita por escasos minutos sentada en una silla y a punto de caerse por su joroba, pues aho...