El 10 de marzo del año en curso (2015), el Historiador, Dr. Nelson Manrique, publicó en el Diario La República, matutino peruano, el artículo "Discriminación versus Respeto", en el que aborda el racismo y la reciente ley que castiga el "Acoso Callejero". El mismo que podrán encontrar en el siguiente enlace:
http://www.larepublica.pe/columnistas/en-construccion/discriminacion-versus-respeto-10-03-2015.
Como no estoy de acuerdo con la malhadada ley, escribí mi opinión, posteriormente un buen amigo virtual, con una de sus muy inteligentes frases, logró que recordará la nota del Dr. Manrique y le expuse, en un diálogo muy alturado, lo que pensaba de tan estúpida iniciativa convertida ya en Ley de la República fatalmente, desarrollándose este cambio de ideas que, aspiro sea lo suficientemente motivador para que ustedes amigos puedan sacar sus propias conclusiones en la medida que, ambos tenemos posiciones totalmente opuestas.
He aquí lo dicho:
·

Guillermo Anderson Anderson
Estimado César, el día de ayer, el señor Nelson Manrique compartió su columna
que toca el tema del racismo y la reciente ley contra el acoso callejero, reproduciré
mi comentario y llano estoy a escuchar tu comentario como de todo aquel o
aquella que desee opinar.
"
En absoluto desacuerdo, no pretendía leer la ley como no lo he hecho con la
estúpida del "femenicidio", gracias a su columna me entero de su
contenido.
Tal y como el "femenicidio" ésta del "acoso" está
contemplada en el Código Penal, en "Actos contra el Pudor" .
Lo grave de este asunto es:
1) La desigualdad entre mujeres y hombres aumenta.
2) Se gesta un espíritu de revancha, en el hombre naturalmente.
3) Las leyes no penetran la esencia de la vida (parafraseando al Maestro Héctor
Cornejo Chávez).
4) El respeto no se gana por ley, ¿han disminuido las golpizas a las mujeres
desde la ley del femenicidio?
5) Que dicten una ley eliminando el puterío callejero.
6) Otra que prohiba que la mujer sea comparsa de avisos publicitarios donde
aparece media desnuda.
Esta como la del femenicidio ha sido dada por la coyuntura y gente
impresentable como incompetente.Ayer a las 6:34 · Me gusta
César Peralta Estimado Guillermo
No he leído la columna de Nelson Manrique, pero creo que es uno de los
sociólogos y analistas sobresalientes en nuestro medio y su opinión es un
importante referente.
De todos los argumentos que se tiene contra una ley, uno de los menos felices
es que no ayudaran a evitar el problema que buscan corregir. Es la derrota
anticipada que no es buena ni en este ni en cualquier otro tema. Vivimos
intentando constantemente mejorar y a veces tenemos éxito.
Porque si fuera un buen argumento el de la supuesta ineficacia de una ley,
podríamos objetar todas las leyes. Por ejemplo, ¿Para qué prohibir la evasión
tributaria si alguien siempre va a hacer lo que esta ley prohíbe? Y por
supuesto que el "argumento cornejiano" aplicaría muy bien a cada caso
y a toda la legislación.
El otro argumento es que la legislación existe antes de la que se cuestiona
como parte o aplicación de una de tipo general. Precisamente la idea de la
nueva es destacarla y darle la eficacia que no tiene como parte de algo cuya
esencia no comparte del todo. "Ahora existe la ley del acoso" es lo
que se escucha. Existe una diferencia ahora, que de no haberla probablemente no
estaríamos en este tema.
La igualdad o desigualdad entre hombres y mujeres es un argumento complejo. Lo
cierto es que hombres y mujeres tenemos cosas en común (y a veces hay que
luchar para eso, como los derechos) y tenemos cosas propias y excluyentes. Por
eso somos complementarios. No veo como seremos inconvenientemente más
diferentes con esta ley.
Alguien decía que si todos tuviéramos la suficiente calidad humana, no sería
necesaria ninguna ley. En ese razonamiento, hay leyes que se precisan por la
presencia de personas que no la tienen ninguna. Y ciertamente caminan por la
calle personas que son un riesgo contra otras que debemos proteger. Podría ser
tu nieta o la nieta de quien sea.
La prostitución, la publicidad poco creativa que cosifica a las mujeres, creo
que son otro tema. Y si algo malo hay ahí, eso de malo, no justifica ninguna
agresión callejera.
No entiendo lo de la revancha de algunos hombres. Si le prohíben a un género
agredir al otro, no puede sentirse ofendido. En ese sentido hablaríamos de la
susceptibilidad herida de los ladrones porque se les ha prohibido robar, lo que
podría conducir a que roben más. No creo en eso.Ayer a las 7:27 · Me gusta · 1
Guillermo Anderson Anderson En primer lugar muchas gracias por tu comentario,
como siempre lúcido y motivador. Naturalmente comparto contigo el análisis que
realizas de la ley, ello no obstante, ésta (la ley) responde como todas a la
dinámica social, más el tema del acoso callejero JAMÁS se resolverá con una ley
¿porqué?, el macho en toda la escala zoológica es natural perseguidor de la
hembra, los humanos a diferencia de quienes nos siguen en esa escala, somos más
refinados en el proceso de conquista, fatalmente con el tiempo ese refinamiento
pasó de largo y hoy en lugar de decir, por ejemplo, citando a Leonidas Yerovi,
ya no enamoramos o galanteamos a una dama con "hermosura de mi corazón no
existen entre los pies enanos unos más pequeños que tus pies", le decimos,
"mamacita quiero que ese culo sea mío", ¿porqué se ha descendido
tanto?, por la pobre educación que recibimos, porque el hogar ya no es el lugar
de formación de antaño tanto para varones como para mujeres, hay mujeres que de
sólo verlas pasas a la cera opuesta.
Por eso digo con el Maestro Cornejo Chávez que la Ley no penetra la esencia de
la vida. Por ventura César, ¿han disminuido las golpizas a las mujeres desde
que se dictó la estupidez del "femenicidio".
Debo salir una hora a ver un proceso. Son 7.45 y debo llegar a las 8 am. cuando
regrese continuaré.Ayer a las 7:47 · Me gusta
Guillermo Anderson Anderson ¿Que le ofrece a nuestros hijos y nietos, jóvenes y
jovencitas la sociedad?, en la TV, por ejemplo, "Esto es Guerra",
Combate" y programas similares, además de los que conducen maricones, todo
eso como la cosa más normal del Mundo. ¿Cultura?, es es un coto muy cerrado,
las novelas que casi es dominio exclusivo de las mujeres, nuestra sociedad es
una sociedad semi salvaje.
Las mujeres piden y hasta exigen igualdad, no obviamente la desigualdad natural
que en realidad no es tal sino el complemento de la vida. Pero no se portan a
la altura de ese pedido.
Sigo todavía en el primer punto (la Ley) como va a cambiar la persecución del
macho con tales antecedentes ¿por una milagrosa ley?, es más, cómo pueden pedir
las mujeres respeto en una sociedad como la nuestra si se visten ¿has visto
cómo se visten las jóvenes?, usan unos pantaloncitos que nada tienen que
envidiar a los calzones o se ponen unos pantalones, sabrán ellas de que tela,
donde todas las rayas habidas y por haber se notan?, particularmente no puedo
decir piropos groseros, es más, nunca digo piropos, pero bien que miro esos
culitos y quisiera tener uno en mi cama antes de que la dama de negro decida
visitarme.
En mi opinión amigo si queremos "proteger" debemos empezar a
educarnos, ninguna ley logra ello.
En cuanto a la prexistencia de la norma, los delitos contra el pudor abarcan un
sin número de conductas reprochables por la sociedad,22 h · Me gusta
Guillermo Anderson Anderson ¿Que vas a destacar con la Ley del acoso
callejero?, nada amigo, se logrará el efecto inverso, los hombres yo, como
hombre, me siento agredido por esa estupidez, de pronto existirán excepciones,
pero la mayoría a mi juicio no lo pensará justo y de ello son culpables las
mujeres, el macho persigue y la hembra se deja perseguir, entre los humanos,
las mujeres muestran sus atributos---ya regerso.....22 h · Editado · Me gusta
César Peralta Guillermo:
En algún momento dices que es natural que el macho asedie o acose a la hembra y
que ninguna ley lo puede evitar. En otro momento dices que las causas que crean
el acoso son otras, de naturaleza cultural. En otro momento que hemos caído en
niveles lamentables de acoso. Y de todo eso se infiere que la ley que prohíbe
el acoso es mala y por lo tanto debería derogarse. No lo dices pero se infiere
que si algo es malo, y merece malos calificativos, sería mejor que no exista.
No encuentro relación armoniosa entre los antecedentes y la conclusión que
tienes.
Creo que nadie puede asegurar frente a ninguna ley el nivel de su cumplimiento.
Lo que se debe debatir simplemente si está bien o está mal lo que la ley
prohíbe. Me da la sensación que consideras que la ley no debe prohibir lo que
prohíbe y ese es tu malestar. Al decir que es natural el acoso tu pensamiento
va en esa dirección.
Pero no somos animalitos a los cuales las naturaleza nos domine. Hemos creado
una cultura y debemos seguir moldeándola según el derecho de todos. Si una
mujer no es atraída por un hombre y por lo tanto le resulta incómodo, tiene el
derecho de no ser molestada. Ese es un mejor derecho que el presunto derecho de
poder molestar porque el cuerpo se lo pide.
Creo que toda discusión que involucre leyes, debe asumir que efectivamente la
ley si va a influir en los involucrados. DURA LEX SED LEX. ¿A quién le gusta
pagar impuestos? ¿A qué ladrón no le gusta quedarse con lo que roba?. ¿No hay
algo de natural en el propósito del ladrón de hacerse de bienes materiales?
Recuerdo haber encontrado mucha polémica en periódicos norteamericanos de los
años 30 del siglo pasado respecto a la utilidad de poner semáforos en las
esquinas y declararlo de cumplimiento obligatorio. "¿Porqué el color de
una luz va a impedir que alguien que desea continuar su marcha no pueda
hacerlo, y mucho más si no hay nadie esperando en la otra calle" era un
argumento recurrente. Pero hecha la norma vinieron los tickets (papeletas) y
luego la cultura ya lo asimiló. Hoy es impensable una ciudad sin
semáforos.
Creo que eres una persona muy inteligente y por lo tanto capaz de mejorar tus
puntos de vista. Creo que debes concederte una oportunidad en este tema.22 h ·
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Guillermo Anderson Anderson para que los varones resalten la belleza de los
mismos, de pronto groseramente como ya he expuesto pero es el riesgo que se
corre cuando se vive entre semi salvajes, varones y mujeres.
Sólo educando se obtendrán a muy largo plazo cambios cuantitativos.22 h · Me
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César Peralta Pero la ley en cuestión no prohibe la educación. Se debe
sancionar a los acosadores y simultáneamente elevar la educación. Y por
supuesto que las sanciones educan !!22 h · Me gusta · 1
Guillermo Anderson Anderson O he escrito mal o has interpretado mal lo escrito,
He escrito que la sociedad NO le ofrece nada a nuestra juventud, la persecución
es natural, no es un tema esotérico, existe y si dentro de los humanos ha
transitado de la belleza a la vulgaridad, es porque la educación es deficiente,
no porque la falta de ella sea motivo de la persecución, sólo la agrava.
En el caso de tan lamentable iniciativa, se ha legislado sobre los efectos y no
por las causas, algo así como poner la carreta antes que los caballos.
Ninguna sanción prevista en una ley y aplicada al infractor enseña nada, sino
estaríamos como en Suecia, Nación que ha debido cerrar sus cárceles porque no
hay a quien tener preso. Me dirás que es otra realidad y estaría de acuerdo con
ello, mas el principio es aplicable en cualquier escenario. Por tanto, no se
trata de prohibir un estado natural de reacción frente al estímulo, sería como
prohibir defecar después de la medianoche, no, no, simplemente NO se puede,
mediante una ley, decirle a los machos no te atrevas a perseguir a las mujeres
y agraviarlas con palabras pocos dignas sus atributos que generosamente
muestran, SIMPLEMENTE no sirve para nada tamaña prohibición, es imposible pedir
a una Mula que relinche como los caballos. Se tiene que educarla primero.21 h ·
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César Peralta Estimado Guillermo:
Me he concedido la oportunidad de modificar mi punto de vista respecto a este
asunto y te he expresado lo que pienso. Creo que lo esencial de mis dudas de
acompañarte en el tuyo, no han tenido respuesta.
Creo que en el fondo cada quien desea que la legislación esté de acuerdo a sus
puntos de vista. No considero aceptable y mucho menos inevitable que porque una
mujer le guste a un hombre, tenga que aceptar las groserías que desee decirle.
Y que no pueda haber una ley que lo impida porque el asunto tiene su origen en
la educación.
Me gustaría que haya una ley (sino la hay) que sancione a los cobradores de los
microbuses que a veces se pasan de groseros y abusivos con los pasajeros,
especialmente ancianos, mujeres y niños. Por supuesto que el origen del mal
comportamiento es la falta de educación del sujeto y si esperamos que estén
educados adecuadamente, es resignarnos a soportarlo, simplemente.
No creo que conciliemos puntos de vista y no me parece grave. Creo que para
beneficio de nuestras tareas dejemos las cosas ahí. Gracias por la atención.20
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Guillermo Anderson Anderson Gracias a tí César, me encanta confrontar ideas,
para ello fui educado, lamento no hayamos conciliado, como sabes no me siento
dueño de nada, es sólo mi opinión que defenderé, hasta donde me sea posible
hacerlo, aunque, vista la realidad, cualquier esfuerzo en ese sentido, se
estrellará contra ella.
No es un reto, pero las mujeres en este tema son actoras principales no
convidados de piedra.19 h · Me gusta