Mostrando entradas con la etiqueta valentía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta valentía. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de abril de 2018

Así hablaba Pachacútec



http://www.cronicaviva.com.pe/columna/asi-hablaba-pachacutec/

Escribe CÉSAR AUGUSTO DÁVILA
Su verdadero –original- nombre, era Cusi Yupanqui, que quiere decir algo así como “Joven Brillante” y desde niño soportó el desdén de su padre Huiracocha, que siempre prefirió a su otro hijo, Inca Urco, en quien veía el delfín destinado a sucederlo, en el modesto cacicazgo que era el Cuzco allá por el 1420 de nuestra Era.
Sin embargo, por esas vueltas que da la vida y también porque el valor no se compra en la bodega de la esquina, al amanecer de un día cualquiera del 1438, los aterradores guerreros chancas, sitiaron a los cuzqueños y enviaron emisarios exigiendo rendición incondicional, bajo amenaza de entrar a sangre y flecha, en caso de resistencia.
Y entonces pues, increíblemente, Huiracocha y su predilecto Urco, no sólo se rindieron aceptando todas las ominosas condiciones impuestas por los amenazantes, sino que cobardemente huyeron a Calca, abandonando a la población, además de sumir en la humillación al ejército Real.
Y en dicho instante trágico, es cuando emerge la poderosa personalidad de Cusi Yupanqui, -un casi adolescente por entonces- que arenga vigorosamente a generales y guerreros, además de pedir alianza a los cacicazgos cercanos, exaltando el orgullo y valor de su población amenazada.
Una vez lograda la necesaria unidad del frente interno, el emergente líder, envió cuatro chasquis a los chancas, rechazando sus amenazas y desafiándolos a pelear “en cualquier terreno”.
Los chancas, daban por supuesto que si el “sinchi” (jefe valiente), de los cuzqueños, y su proclamado heredero, habían huido vergonzosamente, ante la primera amenaza, ni el ejército ni la población del Cuzco, tendrían el ánimo necesario para una confrontación valedera. De manera que inmediatamente, iniciaron la proyectada invasión, que habría de antojárseles un paseo campestre, o cosa parecida.
El líder: Carisma, genio y valor
Hasta aquí, debe considerarse, la fuerza oratoria, el carisma de líder y la capacidad organizativa de Cusi Yupanqui, que en ese instante coyuntural, se muestra, además, como genial estratega.
Convence a los más ágiles-y menos fuertes- de sus seguidores, para que mismos “amarus” (serpientes) y “ukushas” (ratoncitos) , se arrastren silenciosamente hasta las alturas del Huanacaure y otros cerros aledaños, para luego ocultarse tras las rocas, esperando el sonar del “pututu” (trompeta caracol),para entonces, rodar “galgas” (peñascos), sobre el enemigo emboscado, inventando de paso, la famosa “artillería peruana”, que siglos más tarde, emplearía “El Tayta Cáceres”, contra los invasores chilenos durante la campaña de La Breña.
En seguida, actuarían los honderos, cuyas “huaraccas”, apuntaban a las testas y tenían fama de no fallar un solo tiro. En medio del desconcierto que estas acciones sorpresivas generaron en el enemigo, los “Huarangacamayoc” (Jefes de cien), iniciaron un ataque pertinaz a cargo de sus flecheros, precediendo a los “chakirunas” (infantería) que inmediatamente entró en lucha, con Cusi Yupanqui al mando, entablando un feroz cuerpo a cuerpo, esgrimiendo lanzas, makanas y los temibles cuchillos de obsidiana, “capaces de partir una llama en dos”, conforme relatan los historiadores.
Iniciado el combate en horas de la mañana, una tropa de refresco, hábilmente escondida tras los cerros, entró en juego al atardecer, rematando a los más temibles chancas y apresando a su jefe ,lo que echó por tierra la moral de los invasores que se rindieron entregándose al “vae victis” de los enardecidos cuzqueños.
Nace “Pachacútec”
Tras esta inesperada victoria, obra de un inspirado y valeroso general debutante, la población cuzqueña estalló en júbilo, al tiempo que otras etnias que habían esperado oportunistamente el final de la contienda, se sumaron a las celebraciones, enviando al providencial “sinchi”, regalos de todo género, keros (vasos) de oro, pequeños ídolos, grandes aríbalos de chicha, finos tejidos, plumas de aves exóticas, “spondylus”(conchas usadas como una suerte de moneda) y enormes fardos de escogida coca (“quintucha”, hoja redonda, como canta el huayno).
Algunos chancas rezagados, pretendieron contraatacar en Icchubamba, pero Cusi Yupanqui, ya en racha vencedora, los derrotó en una operación relámpago que culminó en degollina “no prisioneros” sin más explicaciones.
Hasta aquí, el “sinchi” de la historia, había revelado enorme sapiencia y capacidad estratégica, pero luego, también mostraría una extraña creatividad en algo que hoy se denominaría “guerra psicológica”, pues hizo correr el rumor de que su ejército estaba integrado por “Guerreros de Piedra”, seres mágicos supuestamente invencibles, que jamás conocerían la derrota.
En seguida, dando muestra de grandeza espiritual, envió emisarios a su padre, Huiracocha, invitándolo a los festejos de la victoria.
Huiracocha, terco en sus preferencias, condicionó su aceptación a la compañía de su hijo Inca Urco, a lo cual, Cusi Yupanqui, se opuso terminantemente y según se dice, murmuró por lo bajo:”con un cobarde, es suficiente”.
-De todas maneras, Huiracocha, volvió al Cuzco, siendo tratado con inmerecidos honores, gracias a la nobleza de su magnánimo hijo.
No obstante, en el momento cumbre de la ceremonia, que incluía rituales de gratitud al dios “Inti” (El Sol), aparte de sacrificio de niños y llamas, Cusi Yupanqui, obligó diplomáticamente a Huiracocha, a beberse íntegra una gran olla de chicha, que el anciano avergonzado, apuró hasta las heces y luego se postró de rodillas, pidiendo perdón por su miserable conducta.
Cusi Yupanqui, lo tomó cariñosamente de los hombros, poniéndolo de pie, para coronarlo luego con un “purunchuku” (penacho de vistosas plumas de aves selváticas), nombrándolo finalmente, “Auquish Cápac”, algo así como “Gran Anciano”, o “Viejo Poderoso”.
Huiracocha, no pudo más y en medio de sollozos, ungió a su hijo ayer menospreciado, con la “mascaypacha” del poder supremo, al tiempo de proclamarlo “Pachacútec Yupanqui Cápac Intichuri”, o sea:”Hijo del Sol Que Transforma el Mundo”.
Había nacido un hombre que sería leyenda.
Pocos meses más tarde, el despechado Inti Urco organizó un pequeño grupo militar, pretendiendo invadir el Cuzco, para derrocar a Pachacútec.
Mala idea. El nuevo soberano, no sólo le infligió una humillante derrota, sino que lo hizo matar a palos, ordenó que lo descuartizaran y finalmente, arrojaran sus restos al río, para que no pudiera viajar en espíritu al “Hanan Pacha”, (una suerte de paraíso, según la cosmovisión incaica).
Alguien busca su fantasma
El espacio me va ganando la batalla y sólo alcanzo a escribir que Pachacútec fue un auténico genio. Estratega, guerrero, filósofo, poeta, constructor, político, negociador y según Clement Markham:”El más grande hombre que la raza autóctona americana haya producido”.- Tengo mucho más que precisar sobre nuestro ilustre antepasado, pero ¿saben? Nada de ello me lo enseñaron en el colegio. Ni siquiera en la universidad. Y deberían, oiga usted.
Todo lo que he podido averiguar, lo sé gracias a crónicas de Betanzos, María Rotsworowsky y Fray Bernabé Cobos. Tratándose de alguien que no sólo convirtió el modesto cacicazgo del Cuzco, en un inmenso imperio como el Tahuantynsuyo, unificando política, religión, agricultura y lenguaje, inventando los andenes y los reservorios de especies vegetales, entre otras hazañas como organizar el más eficaz y disciplinado ejército de su tiempo, creo que deberíamos cultivar nuestro orgullo por su memoria.
Pachacútec murió muy viejo, siendo sucedido por su hijo y discípulo Cápac Yupanqui. El Gran Transformador, fue momificado y su “mallqui” (momia), pasó a residir en Macchu Pichu, conforme descubrió el gran arqueólogo peruano Luis Lumbreras. En esa gigantesca tumba digna de su genio y su grandeza,” Pachacútec” momificado, siguió presidiendo consejos de la mayor importancia. Su opinión era “interpretada” por el Willac Umu y a la llegada de los españoles, cuando el corrupto, borrachoso Huayna Cápac, (nieto de Pachacútec) murió de viruela, la momia del gran líder fue secretamente sustraída de su ciclópea morada y de acuerdo al cura Cobos, “emparedada en el viejo hospital de Santa Clara de los Barrios Altos”-, lugar donde hace varias décadas se le busca infructuosamente. Viejas leyendas afirman que los “wamanis”, (espíritus poderosos), lo mantienen a salvo de manos indignas, “hasta que llegue el Gran Pachacuti”.- Es decir, un tremendo cambio transformador que habrá de devolvernos al camino que hace más de seiscientos años, trazó este antepasado nuestro que se trató de tú con la grandeza, hablando el excelso idioma del valor y las obras trascendentes.
Curiosamente, esta idea coincide con otras esperanzadas leyendas que viven en el folklore de numerosos pueblos viejos y sabios.-“Hay otros mundos, pero están en este”,- sentenció el gran pensador Elluard, prologando “El retorno de Los Brujos”.
A TODOS LOS JÓVENES DE MI PATRIA:
Querido hijo:
Atesora esta investigación de tu anciano padre, siéntete orgulloso de ser peruano y cultiva un “Pachacùtec” en tu mente, tu corazón y la necesaria grandeza de tu espíritu.


Compartir

jueves, 8 de febrero de 2018

EL MIEDO


Escribí ayer sobre el MIEDO, pretendo ampliar el tema poniendo como ejemplo la estructura social de países como el Perú. Veamos:

Pensemos en una familia joven  de sólo cuatro personas (Papá, Mamá y dos hijos) que residen en un “moderno” departamento en el Distrito de Pueblo Libre, Papá (puede ser profesional) es funcionario de una empresa pública, privada o del aparato estatal, Mamá es una mujer de la época, instruida que por los hijos (sucede cada vez menos, para esos están otras mujeres que por un sueldo de hambre cuidarán a los niños) únicamente trabaja en sus horas libres, los chicos van a un colegio privado de la zona, tienen un vehículo que aún están pagando y la Hipoteca del departamento que cancelarán dentro de quince años.

Es  la “urna” de cristal en la que vive la familia descrita y muchas como ella en Distritos como La Molina, Surco, San Isidro para escribir sólo de Lima, es un “mundo de obligaciones” dinerarias y de apariencia relativa.

Hoy gracias al internet podemos acceder a su vida o a lo que muestran de ella.

Ese mundo de obligaciones crea el marco ideal que le interesa a los poderosos, EL MIEDO, ¿Qué sucedería si Papá pierde el empleo  o peor aún lo meten preso por corrupto?, su “mundo”, amistades y demás “beneficios” para exhibir como sinónimo de “éxito” desaparecerían quedando únicamente las obligaciones.

En ese contexto estas personas no vacilarán un segundo en ejecutar todo lo que se le ordena, realizarán  los actos necesarios para seguir escalando dentro de la empresa o aparato estatal y si tienen que aplastar a la competencia como cucarachas no vacilarán un segundo en hacerlo, manteniendo sin posibilidad de “éxito” a quienes se  encuentran debajo en el Organigrama de la empresa o de la institución estatal para la que labore, aprovechará las ideas de otro y un sinfín de micro felonías para ascender o ganar más dinero.

Los más pobres y los pobres entre los pobres pueden tener la misma composición familiar (generalmente son muchos más cinco o seis miembros por familia) sus relaciones son más tirantes por muchas razones, la principal el nivel educativo y la escasez de dinero causante principal de la ansiedad, cólera y frustración en el hogar; Los más “vivos” dedicarán parte de su esfuerzo en planear como obtener más dinero aunque ello signifique, engañar, falsificar y  demás actos desleales.

Entre los pobres EL MIEDO es mayor porqué a falta de oportunidades la mayor parte de las cosas que hacen se efectúan sin respetar las normas.

Los pobres pobres son el resultado de esa suerte de exclusión selectiva que puede extraerse de los dos niveles de vida anteriormente descritos, para ellos NO hay esperanza, éstos y los pobres deben escupir sangre para que el otro nivel viva mejor.

Tenemos que OLVIDAR EL MIEDO para que nuestra sociedad pueda brindar las mismas oportunidades a los hombres y mujeres del País, LOS POBRES SOMOS MÁS y si nos proponemos alcanzaremos la igualdad reclamada, existe sólo un requisito VALENTÍA.

viernes, 14 de febrero de 2014

Venezuela ¿Está que quema?

Venezuela  ¿ESTA QUE QUEMA?

¿Puede explicarse lo que sucede en estos momentos en Venezuela y la reacción de los que siempre la han gobernado?

Comparemos el cambio que inició el Ex Presidente Hugo Chávez y continuado por el actual mandatario, Nicolás Maduro Moros, con lo que acontece en mi patria, el Perú.

Nada como los ejemplos y su efecto clarificador. He pensado por ello, mostrar algo de nuestra realidad y evidenciar la conducta cotidiana.

Una actividad masiva, de la cual podemos inferir el comportamiento social de un grupo humano, la constituye el transporte, expuesta la conducta, sin temor a equivocarme la extiendo a los grupos privilegiados que detentaron y detentan el poder.

Generalmente, por la distancia que me separa del Distrito en el que resido y mi Estudio, tomo el transporte a las cinco de la mañana, si lo hago una hora después, el viaje no sólo demora más, sino que es tortuoso, alucinante y muy estresante. Veamos:

En la capital peruana,  algunas avenidas están señalizadas con “paraderos”, aquellos lugares donde únicamente pueden subir y bajar pasajeros, como comprenderán, su cumplimiento es  de elemental respeto mutuo. ¿Cómo actúan los limeños?,

Si existen inspectores o cámaras de vigilancia que, laboran y funcionan en determinados horarios, la conducta de los viajantes,  salvo excepciones, es respetuosa de la obligación que los paraderos imponen, tanto del conductor cuanto del usuario.

La conducta se transforma cuando no hay señalización, cada quién hace lo que quiere. Los choferes se detienen alcen o no la mano los que esperan la llegada del  vehículo que los llevará a su destino y éstos (los ciudadanos de a pie) levantan la mano solicitando el servicio, al inicio, en la mitad, en la cuarta parte o al final de  la cuadra, de suerte que, los conductores pueden parar hasta cuatro veces en una misma cuadra.

La conducta dentro del  “ómnibus” muestra no sólo falta de civismo, para mí, es expresión del racismo que convive en nuestra ciudad.

En resumen, lo último que se respeta es la conducta que la sociedad exige para convivir en armonía y paz. 
Un último ejemplo, de las avenidas más importantes de Lima, la  que conecta el Distrito de Cieneguilla con la Provincia del Callao, señalizada en gran parte de su recorrido, los ciudadanos han roto una malla protectora debajo de un puente, convirtiendo ese espacio (la vía es o debiera ser de alta velocidad) en un “paradero informal ¡todo el día!”, en cualquier momento alguien morirá y es entonces cuando las autoridades buscarán la “cabeza de turco” que los saque del problema.

Conclusión, el irrespeto es la norma, el interés individual prima sobre el colectivo, la viveza, el robo, la inseguridad y  ello en todas las actividades y quehaceres para ganarse el sustento.

Desde que el ser humano descubrió el fuego y se dio cuenta que al dominarlo tuvo ascendencia sobre los demás,  nace el deseo de someter al  menos fuerte  y se constituyó en el objetivo del  poder desde entonces.

Los ricos no son diferentes a los pobres, salvo en la apariencia personal, donde determinadas personas, nos guste o no, se aprecian mejor que otras, más allá de los hipócritas intelectuales sosteniendo lo contrario.

Por tanto, los ricos tienen en sus genes las mismas taras de cualquier otro ser humano, la ambición, el poder, la pasión por la propiedad, harán cualquier cosa para conservarlo, para aumentarlo o recuperarlo, como en el caso de Venezuela.

Nicolás Maduro Moros ¿es un marciano?, ¡nooo!, se le aplican  las consideraciones expuestas, sin embargo, hay una diferencia, su objetivo es cambiar la forma de distribuir la riqueza, no es un tema fácil para ningún humano del Tercer Mundo, ¡¡¡¡ la riqueza está manos de los actuales opositores!!!!, harán cualquier cosa para que no se la quiten.

Vean ustedes lo que está sucediendo ahorita en el Perú. Los Ministros de Estado se han duplicado el sueldo, de $ 5,500-00 a $ 11,000.00, mientras que los jubilados ganan en promedio, DESDE HACE DOCE AÑOS S/. 456.00 (al cambio actual, $ 150.00), y surge un personaje que dice lo siguiente:

“El asunto de los sueldos ministeriales se viene prestando a la expresión de opiniones en el campo del igualitarismo, sobre todo el práctico, que suele ser utópico. Un ejemplo frecuente es que el funcionario no puede ganar más mientras no se resuelva una lista de demandas (jubilados, Fonavi, salario mínimo, elija usted)…..!


“Sin duda el Perú siempre ha estado necesitado de igualitarismo, y más ahora que 20 años de crecimiento han venido produciendo nuevas desigualdades. Pero la búsqueda de igualdad en la remuneración de distintas formas de trabajo es una forma perversa de demagogia, por lo menos mientras existan un mercado laboral y un sentido de las proporciones en el valor de las tareas”.
El personaje en cuestión tiene asegurado su sustento, mientras la perversidad a la que alude,  que es pura demagogia, según sostiene, cobija en su seno a los más olvidados del Perú. Si las cosas son como sostiene este sujeto, entonces ¿por qué pagar $ 11,000.00, que sean mejor $ 20,000.00 ó $ 50,000.00, no les parece?.

Así las cosas, prefiero mil veces creer la versión del Gobierno venezolano, que la lucha por la “democracia”, la “libertad de expresión e información” alegada por la oposición que lo que desea es recuperar sus riquezas y el PODER.

Algún día espero, nazca un peruano que tenga la valentía de cambiar la desigual situación en la que vivimos y que un sujeto, MUY BIEN REMUNERADO, nos quiere decir  ¡no jodan, porque ustedes son los ¡“cholos baratos”!.






EXISTEN CUERVOS QUE NO SON MENSAJEROS DEL MAL, SON EL MAL MISMO

Mi esposa continúa AGRAVANDOSE, NO DUERME, solo dormita por escasos minutos sentada en una silla y a punto de caerse por su joroba, pues aho...